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Investigación y Técnicas de Mercado Relaciones laborales / Asesoría jurídica
 
Núm 29. Enero de 2009
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EDITORIAL
Vamos a empezar por el final
ARTÍCULO
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INNOVACIÓN Y ACCESIBILIDAD
 
Experiencias de Integración  
Y tú qué opinas

"Las empresas han descubierto que las inversiones que realizan para mejorar sus instalaciones, procesos y servicios benefician globalmente a la empresa (trabajadores, proveedores y clientes) y no sólo a las personas con discapacidad"

Antonio Jiménez Lara,
en Discapacidad y accesibilidad en la empresa.
Una visión desde la responsabilidad social corporativa.
(http://www.intersocial.net)

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Joaquín Romero
Gerente de BJ-Adaptaciones

NOTICIAS
La expedición de discapacitados españoles al Polo termina con éxito Nos sentimos orgullosos de ser los primeros , dice uno de los exploradores
Treball invierte 3 millones en inserción laboral
Endesa apuesta por la inserción laboral de personas discapacitadasAcceder al contenido
Más de 100.000 nuevos beneficiarios de la Ley de Dependencia en 4 meses Acceder al contenido
La Ley de Dependencia cubre al 61% de los solicitantes
Las dos caras de la Ley de Dependencia

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EDITORIAL


Vamos a empezar por el final

Al ponerme, después de tanto tiempo, delante de una hoja en blanco, han vuelto a mi cabeza innumerables recuerdos de mis tiempos de estudiante, de los nervios antes de un examen de redacción y de las palabras de mis profesores: “Por favor, no escribas el Quijote. Céntrate en lo que quieras transmitir, ordena tus ideas y para empezar, piensa en tu mensaje final”.

Así que, a distancia de 20 años de aquellos días, vuelvo a poner en práctica estos sabios consejos y con cierto esfuerzo, porqué negarlo, voy a empezar por el final, pensando en el mensaje que Fundación Prevent les quiere transmitir, fieles lectores, para el 2009: la individualidad dentro del grupo.

Un editorial de principios de años, y más en un año como éste, puede parecer de fácil redacción: crisis, oportunidad, retos para el futuro, mensajes entre la desesperación y la esperanza. Pero sería caer en lo predecible, y seguramente repetir conceptos y frases que políticos, economistas y expertos mundiales varios saben expresar y justificar mucho mejor que yo. Significaría además alejarnos de lo real, del día a día que vivimos para hacer elucubraciones y valoraciones sobre conceptos demasiado macrosociales, sin centrarnos en las personas, en su unicidad e individualidad, que es el leit motiv de Fundación Prevent y de todas sus actividades.

Así que quisiera que cada uno de nuestros lectores dejara para el ratito del café los pensamientos sobre cómo acabará el 2009 o, peor aún, cómo acabará el saldo de nuestra cuenta corriente a finales de este mes, y aprovechara los pocos minutos dedicados a la lectura de este boletín a reflexionar sobre las personas que tiene cada día a su alrededor: compañeros, familiares, amigos, vecinos, viajeros del metro que coge cada día.

Creemos conocer a las personas: o mejor dicho, necesitamos creer que conocemos y predecimos el comportamiento de las personas que nos rodean. El bombardeo informativo al que nuestra sociedad nos expone es tal que debemos ordenar la información que nos llega y tener la sensación de controlar y saber predecir los estímulos de nuestro entorno más cercano. Así, clasificamos y estereotipamos a las personas: necesitamos respuestas rápidas y adaptativas a las situaciones que se nos plantean desde que abrimos los ojos por la mañana hasta el último bostezo antes de dormirnos por la noche. No hay tiempo ni capacidad cognitiva suficientes para analizar de forma continua demasiados imputs informativos sobre una situación o una persona, elaborarlos, valorar el peso específico de cada uno de ellos y finalmente clasificar, juzgar y actuar ante una situación o una persona determinadas.

Disponemos de unos mecanismos cognitivos parecidos a los atajos que a todos nos gusta coger para llegar antes a un destino: mínima información procesada, rápidas conclusiones, máxima eficiencia.

Estos mecanismos no son malos, más aún son extremadamente necesarios para el desarrollo del ser humano en el medio físico y social. Sin embargo, debemos hacer el ejercicio de ser consciente en todo momento de su existencia y de su funcionamiento: categorizamos continuamente personas y situaciones, sin tener en cuenta la idiosincrasia de cada una de ellas.

Y en cambio, son las especificidades de cada individuo, la información incongruente con nuestras previsiones, con nuestros estereotipos, con las categorías que nos hemos estado formando a lo largo de nuestra experiencia personal y profesional, los que aportan la información más valiosa: y de hecho, cualquier ser humano presta automáticamente más atención a la información inesperada sobre una categoría que a la previsible.

Volvamos pues a las personas que tenemos cada día a nuestro alrededor: compañeros, familiares, amigos, vecinos, viajeros del metro que cogemos cada día: ¿cuán conscientes somos de la categoría en la que los hemos clasificado? ¿En la de buen hijo o de mal hijo? ¿En la de vecina divorciada y con mal humor? ¿En la de compañero trepa o pasota?

Y una vez hecho esto con nuestra gente más cercana, pensemos en qué elementos objetivos, indiscutibles hemos detectado o hemos creído detectar para llegar a estas conclusiones. Espero que muchos de ustedes se sorprendan, igual que me ocurrió a mí al seguir el mismo razonamiento.

Finalmente, realicen de nuevo este ejercicio con los amigos, familiares, compañeros, vecinos o desconocidos con discapacidad que tengan a su alrededor: tal y como se ha visto en muchos boletines anteriores a éste, y como esperamos saber mostrarles en muchos boletines futuros, es la unicidad de cada uno de nosotros, nuestra idiosincrasia la que nos hace valiosos para la sociedad en la que nos movemos, es la individualidad dentro del grupo, lo que Fundación Prevent, muchas otras entidades sociales como la nuestra, muchas personas con iniciativas, con ideas y con discapacidad, muchas empresas no solo socialmente responsables, sino y sobre todo inteligentemente observadoras, queremos mostrar al resto de la sociedad.

¿Y usted, en qué categoría sentiría que su unicidad está mejor representada?

 
 
 
 
Endesa apuesta por la inserción laboral de personas discapacitadas


La eléctrica acaba de firmar un acuerdo con la Fundación Randstad que favorece el acceso al mundo laboral del colectivo discapacitado. El próximo 9 de febrero  renovará con la Fundación Once el ‘Programa Inserta’, un plan que persigue  objetivos similares.

En tiempos de crisis, colectivos como el de los jóvenes, las mujeres, los inmigrantes o los discapacitados son los más vulnerables en el mercado laboral. Ante esta situación, son ya muchas las empresas e instituciones que han puesto en marcha proyectos e iniciativas que pretenden favorecer el acceso a estos colectivos y evitar así su exclusión social. Con el objetivo de fomentar la inserción de personas discapacitadas al mercado de trabajo, Endesa y la Fundación Randstad han firmado recientemente un convenio en el que se comprometen a colaborar en proyectos conjuntos para mejorar los niveles formativos y la creación de empleos en este colectivo. No obstante, esta firma es el resultado de un proceso de colaboración que llevan realizando ambas entidades durante todo 2008 y que ha llevado a la contratación de varios discapacitados con perfil administrativo. Según los firmantes, “el Convenio para la cooperación e integración social de las personas con discapacidad potencia, entre otras acciones, la formación, calificación, selección e intermediación de personas con discapacidad, así como eliminar todas aquellas barreras de accesibilidad y adaptación de los puestos de trabajo que estas personas ocupen”. Por otro lado, con el propósito de que Endesa pueda ejecutar correctamente las actuaciones previstas en la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), la Fundación Randstad asesorá y ayudará a la eléctrica en todo momento. El fin último de esta colaboración es la integración laboral de personas discapacitadas y se traducirá, en la práctica, en la incorporación efectiva de este colectivo en  puestos administrativos dentro de la empresa energética en todo el territorio nacional.

‘Programa Inserta’
La cooperación de Endesa con la Fundación Randstad se enmarca dentro de la trayectoria que desarrolla la multinacional en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) desde ya hace algunos años. Otro ejemplo del apoyo que ofrece a la reinserción laboral es el Programa Inserta,  un plan de actuación que puso en marcha la Fundación ONCE con el objetivo de facilitar el acceso de personas discapacitadas a empresas solventes en diferentes sectores.

Este programa, al que Endesa se adhirió hace años, vuelve a estar de actualidad, ya que el  próximo 9 de febrero renuevan el acuerdo en materia de formación y accesibilidad. Con esta actuación se consigue un doble objetivo: se desarrolla un plan que persigue la plena integración de las personas discapacitadas y, por otro, Endesa recibe la colaboración y ayuda de la Fundación Once en la formación de sus futuros empleados.

 
 
Más de 100.000 nuevos beneficiarios de la Ley de Dependencia en 4 meses


En total, son 449.000 las personas que reciben un servicio o prestación, según el Gobierno

El 1 de enero de 2007 entró en vigor la Ley de Dependencia. En la actualidad, con muchas dudas y críticas ya a sus espaldas, arranca su tercer aniversario con nuevo balance de beneficiarios: hoy  449.415 personas reciben algún tipo de servicio o prestación, según los datos presentados ayer por el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte. Esta cifra supone un incremento de más de 104.000 personas en relación a los 345.000 beneficiarios que el Ejecutivo contabilizaba el pasado 1 de septiembre.

Mientras, el número de solicitudes alcanzó las 725.411, frenándose claramente su presentación en  los dos últimos meses de 2008: en noviembre sólo se pidieron 14.392 y en diciembre únicamente 3.011, frente a las casi 46.000 del pasado mes de febrero.

De los beneficiarios reconocidos por las autonomías, 369.000 son grandes dependientes, es decir, personas que requieren de la presencia continua de una persona. Mientras, 76.207 personas han sido valoradas como grado II de dependencia severa, nivel II. Este año, empezarán a beneficiarse del sistema los dependientes grado II de dependencia severa, nivel I. Teniendo en cuenta que una parte importante de las prestaciones o servicios no están especificadas, las ayudas económicas por cuidados familiares —que alcanzan los 561 euros al mes— fueron recibidas por el máximo número de beneficiarios: un total de 129.151 personas. A este respecto, los datos oficiales ponen de relieve que un total de 42.655 cuidadores familiares ya están dados de alta en la Seguridad Social.

Las plazas residenciales y la ayuda a domicilio son los principales servicios otorgados. Por comunidades, Andalucía (con 119.298 beneficiarios) sigue liderando un ránking en el que le siguen Cataluña (74.936) y Galicia (32.430).

El Ministerio dirigido por Mercedes Cabrera pone además el acento en el incremento  presupuestario realizado por el Gobierno para este año: un total de 1.558 millones. Mientras, el Grupo Popular en el Congreso registró una moción consecuencia de interpelación urgente, en la que solicita al Gobierno a modificar el sistema de financiación de la ley, así como el baremo y valoración de los dependientes.

 
 
La Ley de Dependencia cubre al 61% de los solicitantes


El número de solicitudes para recibir ayudas para personas dependientes asciende a 725.411 de los cuales, 445.615 ya tienen algún tipo de prestación reconocida. Esto indica un grado de cobertura de la ley del 61% a principios enero.

Uno de cada tres beneficiarios de los que ya han sido reconocidos pertenecía al grupo de grandes dependientes, que necesitan asistencia total para la vida diaria. Asimismo, más de la mitad de estos perceptores tenía más de ochenta años, según los últimos datos del Imserso. La prestación más reconocida es la de cuidados familiares, que reciben 129.159 beneficiarios (el 28%). Seguidos de los que reciben ayudas por atención residencial, que son 68.036 (15,14%). Además hay ya 43.286 cuidadores no profesionales dados de alta en la Seguridad Social.

 
 

Las dos caras de la Ley de Dependencia


La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha hace su balance cuando la norma cumple un año Los afectados ponen nombre y apellidos a las estadísticas 

La Ley de Dependencia entra en su segundo año de implantación con todo tipo de matices y valoraciones. Y es que el punto de vista del político dista en ocasiones de la realidad. El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, anunciaba ayer que 2009 será el año de la consolidación de la nueva norma, al tiempo que informaba de que Castilla-La Mancha está por encima de la media nacional en su aplicación. Sin embargo, Francisco Requena sigue postrado en una cama, «más solo que la una», y tetrapléjicos como Rafa Ruiz se han quedado al margen de la primera fase.

Si bien este diario encontró ayer a dos cuidadoras que ya reciben una paga por lo que llevan haciendo desde hace más de una década, hacerse cargo de sus seres queridos, no pudo entrar en la casa de Francisco hasta pasadas las tres de la tarde, porque estaba solo y era incapaz de abrir la puerta de su propia casa. Quizá este hellinero, postrado en una cama desde hace 22 años, sea de los primeros en beneficiarse del nuevo impulso que recibirá la Ley, para el cual Lamata reconocía ayer que será necesario duplicar el presupuesto.

22 años postrado
Detrás de los grandes números que acompañan a esta nueva norma hay luces y sombras. La Ley cumple un año, casi el mismo tiempo que Francisco lleva esperando los recursos. Nadie le ha negado su gran dependencia, de sobra reconocida, pero se ha cansado de llamar a Bienestar Social porque «sólo me dicen que tenga paciencia».

Y es que Francisco era el candidato ideal para una norma que debe pagar una deuda histórica tanto a los enfermos como a sus cuidadores. Mañana hará veinte años que este hellinero es tetrapléjico. Ahora tiene 61 años y convive con las secuelas de un accidente laboral que le frenó su vida. Se puede mover con una silla eléctrica, pero depende de terceras personas para todo, incluso para incorporarse de la cama.

La situación de este enfermo convierte en banal la palabra crisis. Está completamente solo porque ningún familiar puede renunciar a su trabajo y a su vida para hacerse cargo de un gran dependiente. Dispone de la ayuda de una persona dos horas al día porque se la ha facilitado la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados de Albacete (Aspaym), pero durante las 22 horas restantes que tiene el día asume que la televisión es su única compañera. «En junio me comunicaron que tenía derecho a una residencia, a ayuda económica o a atención domiciliaria, eso sí, llamo a Albacete una y otra vez y me dicen que no tenga prisa, que ya llegarán los servicios sociales».

Francisco lamentó ayer tanto «no poder opinar de la Ley de Dependencia» como no poder abrir la puerta de su propia casa. Fue la persona que le lleva la comida quien permitió la entrada del periódico.

Del balance de 2008, lo más destacado es que de las 27.797 personas que tienen reconocidos el derecho a una prestación en Castilla-La Mancha (en sus grados III y II), 7.577 tienen concedida una partida económica para ayuda en el entorno familiar, de las que 3.376 están dadas de alta en la Seguridad Social, según los datos ofrecidos ayer por el director general de Atención a Personas Mayores, Discapacitadas y Dependientes, Javier Pérez. EL RECONOCIMIENTO SOCIAL Prueba de que, aunque haya sombras, también hay luces, es el caso de Ángeles García, quien recibirá en torno a 500 euros de la Administración por cuidar de su madre, enferma de alzhéimer desde hace ya más de una década. Para esta albaceteña de 51 años el triunfo no está tanto en conseguir una paga que valore su esfuerzo como en que la sociedad reconozca que «en mi casa hay un problema grande».

Ángeles insistió en que la opinión pública tiene que reflexionar sobre la enfermedad que padece su madre porque cada vez hay más casos y a edades más tempranas. «Esto es muy duro. Aunque quieras cuidarla y darle todo el cariño del mundo, la voluntad te flojea. Esto es agotador».

Enfermedades como el alzhéimer pasan factura a la vida social, familiar y laboral. Al esfuerzo físico de cuidar a un adulto que retrocede a la infancia, se suma el dolor que provoca que tu propia madre no te reconozca. A sus 82 años, Eugenia prácticamente no camina y se ha olvidado de hablar. Necesita que una persona esté pendiente de ella las 24 horas del día.

La dedicación de una madre
También ha conseguido un pequeño sueldo gracias a la Ley de Dependencia la madre de José Antonio Córdoba, tetrapléjico desde que tenía 17 años. Este joven, que ahora tiene 42 años, reconocía ayer que en su caso la ayuda llegó con celeridad. Con un 99% de discapacidad, nadie dudó de que su madre era quien asumía el esfuerzo de atender a una persona que es dependiente las 24 horas del día.

José Antonio reconoció que no tenía queja de su caso, aunque sí que lanzó una pregunta al aire: «¿Qué persona trabajaría las 24 horas del día por 500 euros?» En su opinión, la Ley se ha quedado corta porque en casos como el suyo los familiares también necesitan un servicio complementario. Cuando el padre de José Antonio trabajaba, la madre no podía levantarlo de la cama y éste permanecía tumbado hasta la tarde. Ahora, este joven agradece la ayuda económica, pero insiste en que hay quien, como él, vive con sus padres y estos necesitan ayudas externas. No hay que olvidar el desgaste físico que supone levantar a una persona, lavarla, vestirla y acostarla a diario. «Para que yo me levante, tiene que ir de cabeza toda la casa», comentaba.

Rafa se queda al margen
Rafa Ruiz debe ser un caso traspapelado, porque se ha quedado al margen de la Ley de Dependencia y no tiene autonomía ni para levantarse de la cama. Este joven de Ontur comentaba ayer indignado al periódico que la nueva norma «no me ha aportado nada». Tiene una minusvalía reconocida del 80%, pero en esta primera fase «me he quedado sin prestación».

Rafa reconocía ayer que su caso no tiene una explicación coherente. Además, él no pide una prestación económica sino la ayuda de un asistente que apoye a su madre en todas las tareas de su cuidado que exigen esfuerzo físico, porque tienen 66 años y dolores de espalda. «No me preguntes por la Ley de Dependencia porque mi madre es la única ayuda que tengo», subrayó.

La enfermedad mental
Para asociaciones como Afaeps, la Ley de Dependencia es un gran avance, aunque matizan que no está claro si esta norma responde a una patología tan estigmatizada como la mental. «No todas las familias tienen conciencia de lo que es la enfermedad mental o la dependencia», explicaba ayer el trabajador social de Afaeps, Javier Ortega. En esta asociación se han acogido a la Ley 60 personas, de las que seis cuentan con una resolución firme y una ya dispone de una paga por asumir el cuidado de su hijo.

 
 
 

La expedición de discapacitados españoles al Polo termina con éxito Nos sentimos orgullosos de ser los primeros , dice uno de los exploradores


Los tres pioneros llegaron anoche a su destino después de 10 días de marcha

Un año y medio dedicado a la preparación; un largo y extenuante viaje en avión hasta Punta Arenas, en el extremo meridional de Chile; una tediosa espera de más de una semana hasta que el clima ayudara, y, finalmente, la expedición, el viaje de verdad, el tú a tú con la Antártida, con las temperaturas insoportables, los vientos, la soledad mayúscula. Todo eso en condiciones, a primera vista, de desventaja: porque Jesús Noriega nació privado de una mano; porque Eric Villalón sufre serios problemas de visión; porque Xavier Valbuena perdió una pierna en un accidente. ¿Y qué? Anoche coronaron: el polo Sur. La primera expedición de discapacitados que llega hasta allí.

"La verdad es que es un día muy emocionante para nosotros. Nos sentimos impulsados por el espíritu de los que nos precedieron, de Amundsen, de Scott". Era la voz de Villalón a 13.000 kilómetros de distancia, pero en el recinto de Cosmocaixa se escuchaba como si estuviera a la vuelta de la esquina, llamando desde una cabina. Era la una de la tarde, hora de España, y los expedicionarios comenzaban la última jornada. Como todos los días, llamaban a Barcelona a dar el parte. Solo que el de ayer no era un día como los demás.

"Dios mío. Es el último día", exclamó el más joven de los aventureros. "Con la humildad que siempre ha marcado esta expedición quiero decir que nos sentimos orgullosos de ser los primeros, el primer grupo de discapacitados que llega al polo Sur". Tan solo nueve kilómetros les separaban a esa hora de la proeza.

Pero hace 10 días les separaban muchos más, centenares, y lo que tenía que ser un simple y breve trámite --el paso por Punta Arenas-- se convirtió en el momento, psicológicamente hablando, más duro de todo el viaje: esperar, esperar y esperar. "Cada uno se lo montó como pudo", explicó Villalón. El vuelo a la Antártida, a Patriot Hills, el punto de partida de la expedición, tuvo su algo de glamur, de historia para contar alguna noche entre cervezas: en el avión estaba Alberto de Mónaco.

"Lo de la recogida es infernal "
"Nos levantamos cada día a las ocho. Nos lavamos con el agua de los termos que dejamos listos la noche anterior, nos vestimos y preparamos el desayuno. Eso nos toma dos horas, dos horas y media. Luego caminamos siete horas en tramos de una hora y media, con descansos de 10 minutos. Al final del día montamos la tienda y recogemos las muestras".

Muestras de hielo. Hielo antártico. La parte científica del viaje. "Lo de la recogida es infernal". Parece que Villalón y Valbuena, que se encargan de esa tarea, tienen las manos destrozadas. "Nos debéis un tratamiento cuando lleguemos". Allí, a miles de kilómetros de Barcelona, la temperatura era de 32 grados bajo cero. Pero estaban preparados. Y problemas ha habido pocos. El más grave, el que puso en riesgo la expedición, una gastritis de Villalón que no pasó a mayores. Y un palo de la tienda que se rompió el primer día. O sea, poca cosa. Y buena suerte.

 
 

Treball invierte 3 millones en inserción laboral


El Departament de Treball dedicará tres millones de euros hasta 2009 para potenciar la inserción laboral en empresas de más de novecientas personas con discapacidad. Un total de 73 técnicos distribuidos por toda Catalunya se encargarán de orientar,  asesorar y acompañar a estas personas. Según explicó ayer Treball, esta iniciativa se enmarca en una estrategia impulsada conjuntamente por la Generalitat y los agentes sociales y económicos en el Consell de Relacions Laborals de Catalunya. En Catalunya existe un total de 207.062 personas con discapacidad en edad laboral, según los últimos datos disponibles de 2026.