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BARCELONA MADRID
Ingeniero Técnico Industrial especializado en gestión de operaciones en plantas químicas y farmacéuticas.
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Núm 19. Febrero de 2008
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EDITORIAL
El 26 de marzo entrará en vigor la Ley 49/2007Acceder al contenido

INNOVACIÓN Y ACCESIBILIDAD
Discapacidad y acceso a la sociedad de la Información
Experiencias de Integración  
Y tú qué opinas

Hablando de la contratación de personas con discapacidad… “Creo que se está mejorando mucho, soy muy optimista. Se ha hecho mucho desde el sector privado”. La directora recorre muchas “empresas a diario” y observa “que hay una concienciación”. A su juicio, “lo único que ha ocurrido es que ha habido una falta de información muy grande”.

Entrevista a Francisca Segura, Directora de Opportunity, publicada en: http://www.elmundo.es/

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José Antonio Collado
Profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y Responsable de Proyectos de Usabilidad en CORREOS
NOTICIAS
Las empresas corren contrarreloj para integrar a empleados discapacitadosAcceder al contenido
La abogacía acuerda con la ONCE medidas jurídicas para discapacitados Acceder al contenido
Un grupo de discapacitados se prepara para tomar el Polo Sur
Oficinas para todos
'Un gran abismo para llegar al vagón'
Un parque adaptado para todos

 
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EDITORIAL


El 26 de marzo entrará en vigor la Ley 49/2007

El próximo 26 de marzo entrará en vigor la Ley 49/2007 que establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal de las Personas con Discapacidad.

Se trata de la primera concreción de la ya conocida LIONDAU (Ley de Accesibilidad Universal, No Discriminación y Accesibilidad Universal), de 2003, y establece un sistema que, en parte, se aplicará directamente desde la Administración del Estado y, en otra parte, depende del desarrollo que hagan las Comunidades Autónomas.

Naturalmente, las primeras reacciones se han correspondido con el amplio abanico de opiniones que existen acerca de la conveniencia de abordar, desde la normativa y la obligatoriedad, la integración laboral y el desarrollo profesional de las personas con discapacidad.  No han faltado voces que han sugerido que se trata de un enfoque erróneo que puede volverse en contra del empleo de las personas con discapacidad. Y, lógicamente, en el otro extremo, han abundado también quienes apuntan que se trata de una norma que, aunque tarde, viene a garantizar un marco básico que posibilita mejoras en la autonomía personal de los trabajadores con discapacidad. En palabras de la propia Ley 49/2007 “supone cambiar el concepto de persona con problemas que necesita una atención especial por el de ciudadano con especial dificultad para disfrutar de los derechos constitucionales “. Y, por supuesto, también hay quien opina que a golpe de B.O.E. no se cambia la mentalidad de la personas y que la nueva Ley correrá una suerte parecida a la de nuestra querida y ya vieja LISMI.

Lo cierto es que este último escepticismo tendría posibilidades de ser mayoritario de no ser por las maniobras de reanimación que está prestando a la LISMI la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que, sólo en la Comunidad de Madrid, ha multiplicado por cuatro sus actuaciones en esta materia.  Y habrá que tener en cuenta también que las autoridades competentes en cuanto a sanciones en materia de accesibilidad y discriminación son las que gestionan las políticas de discapacidad. Normalmente, las de Asuntos sociales.

En cualquier caso, en Fundación Prevent pensamos que lo más inteligente, y lo más beneficioso para empresas y trabajadores con discapacidad, es mirar con un ojo a los requerimientos, cada vez más exigentes, que hacen las administraciones y, con el otro ojo, intentar anticiparnos al nuevo escenario por la vía de adaptar los procesos y las organizaciones a una demanda que, por otra parte, también plantea la propia sociedad.

En realidad, a una empresa que haya desarrollado una buena política en prevención de riesgos laborales, que aplique el sentido común en sus actuaciones en materia de recursos humanos y relaciones laborales y que cumpla con lo previsto en la LISMI, la nueva Ley sobre accesibilidad y no discriminación únicamente le va a suponer una verificación atenta de sus entornos de trabajo y sus procedimientos de reclutamiento, selección y desarrollo de personas.

En este sentido, Fundación Prevent ha organizado sendos workshops – en Barcelona y en Madrid – con el objetivo de compartir opiniones y experiencias y también de despejar, con expertos de primer nivel,  las naturales dudas que siempre plantea un nuevo marco de infracciones y sanciones en contraste con la compleja realidad de las empresas.

Le invitamos, estimada lectora, estimado lector, a participar en estos nuevos encuentros con la confianza de que, juntos, sabremos extraer los mejores resultados.

 
 
 
 
Las empresas corren contrarreloj para integrar a empleados discapacitados


La ley de Igualdad de Oportunidades fija en 2020 el límite para mejorar infraestructuras y espacios Fundaciones que representan al colectivo presentan sus peticiones a los partidos políticos

Los vemos cada día y, en algunos casos, hasta convivimos con ellos porque forman parte de nuestras familias. Sin embargo, no es tan habitual encontrarlos en los lugares de trabajo. Se trata de las personas que deben convivir con algún tipo de discapacidad. Las fundaciones y asociaciones que defienden los intereses de los más de tres millones de personas que configuran este colectivo llevan años demandando de la Administración un mayor compromiso en la integración plena de estas personas en todos los ámbitos de la sociedad. En este sentido, los datos oficiales más recientes sobre la participación de discapacitados en el mundo laboral se remontan a hace nueve años.

Leyes contra la discriminación
Actualmente, hay dos normas que se encargan de velar de que los discapacitados no se sientan discriminados en el entorno laboral y de obligar a las empresas (tanto públicas como privadas) a que sus instalaciones sean accesibles para sus trabajadores.

La primera es la ley de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. En vigor desde el año 2003, establece un calendario para que las empresas vayan eliminando sus barreras.

El director general de la Fundación de Empresa y Sociedad, Francisco Abad, recuerda que esta ley ha marcado una fecha en el calendario: el año 2020. Desde el 1 de enero de ese año, todas las empresas tienen que haber habilitado sus instalaciones para mejorar plenamente su accesibilidad.

Francisco Mesonero, director de la Fundación Adecco, es bastante pesimista en cuanto a los esfuerzos que las empresas están realizando a pesar de la obligación legal. Y de la amenaza de tener que afrontar el pago de multas que pueden llegar a los 500.000 euros.

De momento, desde el pasado 1 de enero todas las páginas web y servicios online de la   Administración tienen que estar adaptadas para discapacitados.

Celestino Lanza, responsable del Departamento de Accesibilidad de Aycop (una empresa dedicada a aumentar la accesibilidad de espacios y que cuenta entre sus clientes a Bankinter, BBVA, La Caixa o Caja Navarra), aconseja que la obligación legal se tome no como una imposición, sino como una oportunidad para remodelar las instalaciones.

De hecho, recientemente se han encargado de mejorar la accesibilidad de 82 oficinas que el BBVA tiene en la isla de Mallorca. “Es muy positivo que las entidades financieras tomen conciencia de la necesidad de adecuar sus instalaciones para hacerlas plenamente accesibles a todo el mundo”.

Otra entidad financiera, Bankinter, ha elaborado una guía en la que detalla las necesidades que en materia de accesibilidad deben tener los servicios financieros. Sus consejos, que pueden aplicarse a las instalaciones de cualquier empresa, recomiendan, por ejemplo, que el paso por la entrada principal debe carecer de desniveles. En cuanto al interior, aconsejan espacios diáfanos y ordenados, sin obstáculos en altura que puedan perjudicar el contacto visual.

Si aún no se ha preocupado en adecuar su empresa, le conviene saber, además, que el mobiliario debe estar dispuesto de tal forma que facilite el alcance y la aproximación.
Pero antes de meterse en obras, el consejo de Lanza es encargar un estudio sobre los cambios necesarios para mejorar la accesibilidad, porque los requisitos pueden variar en función de las normativas de las comunidades autónomas.

Cuota obligatoria
La segunda norma se remonta al año 1982, año de promulgación de la ley de Integración Social de los Minusválidos (conocida familiarmente como Lismi).

Esta ley contiene la obligación de que las empresas (públicas o privadas) con más de 50 trabajadores deben reservar el 2 por ciento de sus plantillas para personas con discapacidad. Mesonero lamenta que la Inspección de Trabajo no muestre más celo en este aspecto.

En cualquier caso, lo cierto es que las cifras reales no son nada claras, como reveló ayer Francisco Abad durante la presentación de las propuestas que la Fundación Once y la Fundación Empresa y Sociedad han hecho llegar a los principales partidos políticos en materia de empresa y discapacidad.

Los últimos datos sobre la situación laboral de las personas con discapacidad en España se remontan a 1999, procedentes de la Encuesta de Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud elaborada por el Instituto Nacional de Estadística.

En ese momento había en España 3.528.221 personas con algún tipo de discapacidad. De esta cifra, algo menos de la mitad (1.337.708) se encontraban en edad para trabajar. Y algo menos de un tercio (en concreto 431.841) desarrollaban en ese momento algún tipo de actividad profesional.

En cuanto a las empresas privadas afectadas directamente por la Lismi (es decir, a partir de 50 empleados), de los 4.157.500 asalariados que empleaban, 79.555 eran discapacitados, por lo que la cuota de cumplimiento de la ley era ligeramente inferior a la exigida (1,91 por ciento frente al 2 por ciento establecido). Lo mismo ocurría en el sector público (2.456.317 trabaja dores de los que 46.465 eran discapacitados, por lo que la cuota se fijó en el 1,89 por ciento).

Deseos electorales
Las asociaciones y fundaciones que defienden los intereses de los discapacitados creen que las elecciones del 9 de marzo son una buena oportunidad para continuar eliminando barreras.

Precisamente, la Fundación Empresa y Sociedad y la Fundación Once presentaron ayer en sociedad un catálogo con las propuestas que han trasladado a los principales partidos políticos.

Sus propuestas se resumen en siete: incluir un módulo permanente en la Encuesta de Población Activa (EPA) que ofrezca información permanente sobre personas con discapacidad en el mercado laboral, informar de los avances que se produzcan por la Lismi, diseñar planes de formación a medida para personas con discapacidad, que la cuota de reserva de plazas pueda calcularse a nivel de grupo empresarial, actualizar las medidas alternativas a la citada cuota del 2 por ciento, flexibilizar el actual requerimiento de información sobre el cumplimiento de medidas e incorporar a empresas de referencia en discapacidad a los principales grupos de trabajo y órganos de participación institucional.

Abad y el vicepresidente primero de la Fundación ONCE, Alberto Durán, coincidieron en afirmar que las obligaciones legales suponen avances en la integración de los discapacitados en las empresas, aunque lo mejor sigue siendo “poder convencer”.

“Lo más importante es realizar una buena labor de pedagogía dentro de las propias empresas —explica Abad—, porque en muchas ocasiones el principal problema es que precisamente no se es consciente de las barreras”.

Fuente: El Economista

 
 
La abogacía acuerda con la ONCE medidas jurídicas para discapacitados


El Consejo General de la Abogacía (CGAE), la Fundación ONCE y el Comité Español de Representantes Minusválidos (Cermi) han firmado un acuerdo para seguir fomentando la protección jurídica de las personas con discapacidad. Este acuerdo significa la continuación de otro firmado hace tres años.

Carlos Carnicer, presidente del CGAE, ha resaltado los cursos, la creación de servicios jurídicos específicos, la labor de las escuelas de práctica jurídica en la especialización de alumnos en derechos de las personas con discapacidad o la eliminación de las barreras arquitectónicas como ejemplo de los avances conseguidos.

En relación a los servicios de orientación, Carnicer ha recordado que cinco colegios de abogados (Zaragoza, Córdoba, Palencia, Cuenca y Tarrasa) participan en un pilotaje para crear un Servicio de Orientación Jurídica dedicado a los discapacitados.

Fuente: Expansión

 
 
Un grupo de discapacitados se prepara para tomar el Polo Sur


Quieren demostrar la capacidad de los presuntamente no aptos para estas gestas
Tres deportistas españoles cruzarán durante un mes en trineo la zona a 40 grados bajo cero EXPEDICIÓN PIONERA A LA ANTÁRTIDA

Homero fue un poeta griego que legó una vasta producción escrita. La Ilíada y La Odisea destacan especialmente en el conjunto de su extensa producción. Fruto de esa capacidad de trabajo hay quien acuñó el adjetivo homérico para describir un esfuerzo enorme. En este sentido, la expedición Discapacitados al Polo Sur, formada por deportistas con deficiencias físicas que intentarán cruzar la Antártida, merece ser tildada de homérica.

El adjetivo es vigente, incluso, si se ciñe a la definición de la Real Academia de la Lengua (relativo a Homero). Casi un mes de marcha rodeados de nieve, arrastrando durante 250 kilómetros un trineo con 60 kilos de carga, con temperaturas de hasta 40° grados bajo cero y vientos de hasta 300 kilómetros por hora, como describe el líder de la expedición, Juan Señor, son sin ninguna duda toda una odisea, como vivió en sus carnes el inglés Ernest Shackleton, a principios del siglo XX. Pero en la dificultad --al alcance de pocos, con o sin deficiencias-- se encuentra el verdadero objetivo de este proyecto: demostrar "la capacidad de los discapacitados".

El Ideólogo
Señor es el ideólogo de la expedición. Este español educado a caballo de Oxford y la Universidad de Columbia (Nueva York) fue seis años corresponsal de guerra para la PBS (la muy aplaudida televisión pública de EEUU) y después presentador en canales como la CNBC. Fue nominado, incluso, a los Emmy --los Oscar de la tele-- por sendas entrevistas exclusivas a Yasir Arafat y a Yitzhak Rabin. Actualmente es consultor de medios. No sufre ninguna discapacidad aunque la reacción de su entorno cuando nació su hija, con síndrome de Down, le llevó a rebelarse. "La gente me daba palmadas de solidaridad en la espalda y yo no entendía por qué", relata.

Así fue como nació una primera expedición al Polo Norte para recaudar fondos para el estudio del Down. Fue una aventura en la que no participaron discapacitados, pero en la que maduró una idea nueva, la de ofrecer "héroes" a este colectivo, "modelos a seguir" a aquellos que caen en la desesperación por sufrir alguna deficiencia. "Y los héroes existen", señala.

Héroes y Modelos
Héroes como el barcelonés Xavier Valbuena, amputado femoral desde que tenía 36 años, hace ahora ocho; Iria González-Dopeso, de 32 y amputada tibial desde los 13; Jesús Noriega, sin mano desde que nació, y Eric Villalón, deficiente visual también de nacimiento y multicampeón paralímpico en esquí.

Estos son los cuatro finalistas que quedan de los más de 70 que enviaron su solicitud para formar parte de la aventura. Solo tres de ellos irán a la Antártida el próximo diciembre --en pleno verano austral-- y serán ellos los que se encarguen de abrir el paso. A sus espaldas irán Señor y el guía, Ramón Larramendi: "Ellos, los discapacitados , tirarán de nosotros", aclara Señor.

La principal dificultad, según coinciden algunos de los futuros expedicionarios, no es el cansancio físico, sino "las pequeñas tareas como vestirse, cocinar, limpiar las prótesis... a -40°", afirma la gallega González-Dopeso. Una temperatura en la que el cuerpo se adormece y, si alguien cede, se congela.

La gesta tendrá su efeméride. Será la primera vez que un deficiente visual llegué a la latitud 90° S, al Polo Sur, 98 años después de que lo hiciera Roald Amundsen. El barcelonés Eric Villalón, sin embargo, no le hace el más mínimo caso al récord. Cruzar la Antártida le ilusiona y emociona y espera que se valore por el esfuerzo que se requiere. A fin de cuentas, las obras de Homero, también deficiente visual como Villalón, no se hallan en ningún estante de escritores discapacitados.

Fuente: El Periódico

 
Oficinas para todos


En la iniciativa colaboran colectivos de discapacitados

Ofita lidera un proyecto de investigación para desarrollar la primera línea de muebles accesibles para lugares de trabajo, que cumplan los criterios de diseño universal. Los productos estarán en el mercado en 2009.

Los primeros muebles de oficina que permitirán a personas con y sin discapacidad compartir el entorno de trabajo estarán en el mercado en 2009. El fabricante Ofita, especialista en el diseño y gestión de espacios, lidera un proyecto de investigación para diseñar y lanzar un mobiliario destinado al entorno de trabajo que cumpla los criterios de diseño universal, es decir, accesibles para todos, facilitando la incorporación de los discapacitados.

'En seis o siete meses, los primeros prototipos estarán ya testados para ver si las soluciones funcionan, hay que hacer modificaciones o buscar alternativas', afirma Camilo Agromayor, director general de Ofita.

Socios
En este programa, financiado por el Gobierno vasco, también participan el centro tecnológico Cidemco y la firma Icavi Bikain, que se ocupa de adaptar entornos a los discapacitados y 'nuestro contacto con el sector'. Los colectivos de personas con minusvalía, entre ellos la Once, colaboran activamente en esta iniciativa, ya que se les ha consultado sobre sus necesidades a la hora del diseño y se encargarán de testar los productos, que abarcan desde mesas y sillas a cajones o archivadores. 'Desde el punto de vista industrial, no había nada desarrollado. Hay puestos adaptados a una discapacidad, como sillas de ruedas, pero no tenemos constancia de que exista un mobiliario con criterios de diseño universal', señala Agromayor.

El proyecto aborda la globalidad de los entornos de trabajo. En este sentido, no se diseñará un producto concreto para su empleo por personas con discapacidad, sino que se analizará todo el entorno laboral. Además, no sólo se tendrá en cuenta los puestos de trabajo para sillas de ruedas; también para otras discapacidades (como limitaciones intelectuales, visuales y auditivas).

El director general de Ofita destaca la preocupación por la incorporación de personas con discapacidad al mundo laboral.

La Administración, y especialmente el Ministerio de Trabajo, se ha mostrado interesada en la iniciativa, al igual que 'bancos y empresas eléctricas, ya que tienen muchos empleados que pasan sentados gran parte de su jornada laboral y un elevado número de discapacitados en plantilla'.

Por ello, Ofita confía en recibir pedidos y en que sea una línea rentable. 'Dentro de la aproximación al proyecto, hemos definido un negocio mínimo, pero hay otra variable muy importante, que es la diferenciación y la notoriedad, porque somos los únicos que trabajamos en esto y con ello nos adelantaremos a la competencia', dice Agromayor.

Impacto ambiental y maderas certificadas
El diseño de las oficinas está inmerso en un proceso de transformación para adaptarse a los cambios sociales, en el que se tienen en cuenta aspectos como la conciencia ecológica o el ahorro energético.

Ofita fue la primera empresa de mobiliario en obtener la certificación UNE 150301 de gestión ambiental en el proceso de diseño y desarrollo del producto (Ecodiseño). Esta norma acredita que la firma diseña teniendo en cuenta el impacto ambiental que el productor causará en su fabricación, utilización y desecho, intentando reducirlo al máximo. Se trata, según la compañía, de crear productos que utilicen menos materiales y que sean menos contaminantes (como el empleo de madera certificada, procedente de explotaciones sostenibles), fabricados mediante producción limpia, que incorporen mejoras ambientales en la distribución y que reduzcan los impactos originados por su uso y al final de su vida útil.

¿No se callan?
Los Informes de Sostenibilidad parece que se sostienen otro año. Irrumpieron en 2002, crecieron como setas y se consolidarán cuando pierdan importancia. Porque tienen sentido como un anexo al Informe Anual, más sencillo, enfocado e inteligible. Pero no tanto en sí mismos, dada la cantidad de letra pequeña con la que se escriben.

Pero cualquiera convence de lo contrario a la industria que se ha creado. O a los que coquetean para conseguir uno de los casi cincuenta asientos que tendrá el Consejo Estatal de R'S'E. Si se crea, porque es un proyecto sobre el que la Mesa de Diálogo Social, que es quien tiene otra vez la última palabra, aún tiene que optar entre el sí o el no.

Me gustaría que los empresarios se hubieran dado cuenta ya de que el exceso de información genera desinformación, por mucho que sus gabinetes y asesores lleven unos años convenciéndoles de lo contrario. Rectificar es de rectificadores. Para los que duden, les propongo que comparen los nombres de las empresas y cajas mejor percibidas por sus actuaciones en el ámbito de la integración social con los de las que más palabras les dedican en su Informe de Sostenibilidad o con las que más aparecen en medios por estos temas. Pura ciencia. Me ofrezco a ayudarles.

Fuente: Expansión

 
 
'Un gran abismo para llegar al vagón'


El metro de Barcelona lleva dos años de retraso en la eliminación de las barreras para los disminuidos físicos 

En el vestíbulo del metro de Plaça Catalunya, la respuesta a la pregunta de ¿cuántas personas en sillas de ruedas ha visto en el metro?, es unánime: 'Ninguna', señala el consejero delegado de Transportes Metropolitanos de Barcelona, (TMB), Constantí Serrallonga. La estación dispone de ascensores que permiten a los discapacitados físicos llegar al andén evitando las aristas de los peldaños. Igual que otras 73 estaciones -de un total de 121- del metro barcelonés adaptadas para ese colectivo. Pero los discapacitados apenas las utilizan. 'Porque faltan muchas estaciones por habilitar', asume Serrallonga. Lo mismo opina Álvaro Muñoz, discapacitado físico de 47 años que prefiere otear el metro desde la superficie. 'Ahí no bajo. Podría coger el metro y quedarme encerrado en otro sitio. Es una lotería', explica.

Un azar que reta a los 94.481 discapacitados físicos de Barcelona, además de a las personas con problemas de movilidad en una ciudad con 290.000 mayores de 70 años. Para superar estas barreras, la Ley de Accesibilidad fijó, en un decreto de 1995, una fecha: el transporte público debía estar totalmente adaptado antes del 31 de enero de 2006.

La Generalitat suma dos años de retraso, pero asegura que los avances realizados son más significativos que la demora. El metro, conceden, es el medio con más lagunas en su adaptación. 'Absolutamente satisfecho' se declara Manel Villalante, director del Transporte Terrestre del Departamento de Política Territorial: 'Más de 70 estaciones habilitadas es un éxito'. Muñoz, conforme con el dato, insiste en hacer las cuentas a su manera. 'Casi 50 estaciones que no puedo utilizar. Incumplen su propia ley', protesta ante las torres venecianas de la plaza de Espanya. A su derecha, la estación punto de enlace de las líneas 1 y 3 de metro con 50.000 usuarios diarios, un centro neurálgico del metro al que sólo se puede acceder por escaleras.

'La ley pecó de ambiciosa, pero es única en Europa', defiende Villalante. En efecto, ni los consistorios de Londres o París se han comprometido a abrir su metro a los discapacitados. Tampoco han invertido 164 millones de euros en un proyecto que los supuestos beneficiarios consideran un fiasco. Madrid, con 82 de sus 190 estaciones adaptadas, tampoco aprobó un decreto que la obligara a hacerlo. Los colectivos afectados lamentan que moverse por el suburbano barcelonés sigue siendo privilegio de los que son capaces de superar peldaños, desniveles y zanjas. Otro mundo.

'Hay problemas más graves que las estaciones sin adaptar'. Muñoz levanta el dedo índice y lo posa como un estratega sobre el trazado de las líneas. 'Un mapa lleno de trampas', susurra. 'No hay una sola estación accesible', coincide tajante María José Vázquez, presidenta de la Confederación ECOM, con más de 100.000 asociados de entre cientos de entidades de discapacitados. Vázquez esgrime que la ley nació desdibujada porque no garantiza su objetivo: que los discapacitados recorran el suburbano sin más ayuda que sus sillas. 'Bajamos al vestíbulo a tomar un café y leer el periódico. Luego, volvemos a subir', ironiza. Vázquez añade al dudoso mantenimiento de los ascensores el complejo trayecto para acceder al suburbano. 'Un gran abismo, el de siempre, para alcanzar el vagón', insiste. En altura y en longitud: desniveles de decenas de centímetros entre el convoy y el andén.

Vázquez señala que este vacío no se recoge en ningún decreto. Por eso, aunque éste se incumpla, antepone que nació obsoleto y debe reformarse. 'Esto es otro asunto', apunta Villalante, que plantea construir plataformas en los andenes o incorporar rampas en vagones para que los discapacitados puedan acceder a los trenes, medidas aún no previstas en ningún plan. 'Pero en 2012, toda la red estará habilitada', asegura.

Vázquez recela de esa adaptación con ejemplos: 'La L2 se construyó habilitada, pero no podemos usarla. Con la L11, que se inaugurará previsiblemente en 2009, ocurrirá lo mismo. El decreto no sirve'.

'No me atrevo con el metro', sostiene Paqui Mínguez, de 56 años y con dos sobre una silla de ruedas de 100 kilos. Pero lo coge. Desde diciembre, Paqui comunica las carencias de las estaciones a técnicos del TMB. 'Hago de cobaya', cuenta divertida. Tras tres meses como probadora, vaticina que el metro no está para ruedas. 'Los ascensores están bien para padres con cochecitos. No son para nosotros', asegura. Cada estación, una epopeya. La última, en la estación de Universitat (L2, habilitada). Necesitó cuatro personas y ocho brazos para subir al vagón. 'Y el conductor tocando el pito porque tardábamos. Me dio una rabia', dice como arañando la última frase. Esta situación, lamenta, le ocurre en cualquier estación. '¿Adaptadas? Si quieren les dejo mi silla', bromea. '¡Qué dos años llevo, vaya lucha!', murmura ya sin bromas.

Fuente: El País

 
Un parque adaptado para todos


Los niños con minusvalía física ya disponen del primer parque infantil adaptado. Está en Sant  Vicenç  del Horts (Barcelona) y los pequeños en silla de ruedas acceden a él por una pequeña rampa. A partir de ahí, éstos recorren un circuito que cuenta con un parque de arena situado a la altura de sus manos, un juego de tres en raya o instrumentos musicales, entre otras actividades, informa Alberto Cabello.

Fuente: Público 15/02/2008