| Ocio, Cultura y Discapacidad
Actividad dirigida a la integración e inclusión cultural y de ocio de personas con discapacidad
No es de extrañar que en un mundo donde todo se mueve a velocidad de vértigo y donde el entretenimiento pasa de puntillas al final de una dura semana de trabajo, socialmente no nos hayamos planteado las diferentes formas de disfrutar del ocio para aquellas personas cuyas posibilidades de emplear su tiempo libre, se encuentran condicionadas por falta de recursos, espacios o actividades poco adecuados o simplemente no accesibles.
Así pues, nos encontramos con una oferta lúdica limitada, escasamente atractiva y poco ajustada a la realidad de las personas con discapacidad intelectual. Fundación Ludalia, consciente de estas dificultades, inicia un proyecto pionero que promueve y fomenta el ocio entre jóvenes con discapacidad intelectual, haciéndoles participes de la creación de una sociedad más justa, abierta, plural e inclusiva.
Experiencias en Integración
Entrevista a Consol Ferrer, Directora de la Fundación Ludalia.
Ludalia es el nombre que recibe la entidad creada en el año 2001 por iniciativa de un grupo de padres de hijos con discapacidad y que a día de hoy conforman su patronato, con el objetivo de introducir en la sociedad actividades de ocio y tiempo libre para personas con discapacidad intelectual.
En este grupo de padres se encuentra Consol Ferrer, Fundadora y Directora de Ludalia. Ella y su marido detectaron por Martí, su hijo, que existen pocas ofertas de servicios a jóvenes con discapacidad intelectual y las alternativas de ocio existentes ofrecen además un trato poco ajustado a la edad cronológica de los mismos. Por eso decidieron poner en marcha una iniciativa tan acertada como Ludalia.
Esta entidad sin ánimo de lucro entiende y cree en la edad real de las personas. “No nos importa el tipo de discapacidad de la persona –afirma- pero sí su edad; habitualmente se ofrece un trato muy infantilizado a las personas con discapacidad intelectual, cosa que no nos parece muy acertada si pensamos que nos dirigimos a una población adulta con edades entre los 18 y los 45 años; por eso creemos en la necesidad de vivir quemando etapas. En Ludalia trabajamos para ofrecer los instrumentos que brindan esta oportunidad. Buscamos un ocio plenamente normalizado teniendo clara la ilusión de ver a nuestros hijos en una discoteca normal, con otras personas que no sean sus padres”.
El primer paso en la andadura de Ludalia fue la búsqueda de una discoteca donde poder disfrutar de un espacio y un tiempo para sus actividades. Comenzaron a ponerla en marcha en Domestic, un céntrico local de Barcelona que fue cerrado a los cuatro años, sirvió para afianzar el proyecto. “Viendo que esta actividad era un éxito, decidimos seguir con ella en otro local. Así fue como un buen día dimos con Luz de Gas cuyo Gerente nos apoyó desde el principio, cediéndonos el local todos los domingos del año, asumiendo el coste del personal: un discjockey, dos barman, un vigilante de seguridad y un responsable de sala”. Según comenta Consol, han conseguido crear el mismo ambiente que se vive en cualquier otra discoteca de noche. La única diferencia es que no se sirve alcohol y que dentro del recinto están acompañados por seis monitores, quiénes manteniéndose completamente al margen, tienen la función de velar para que se lo pasen bien y ayudarles a resolver los problemas o demandas que se presenten, pues los padres tienen restringida la estancia en la sala por respeto a los jóvenes.
En la línea ética de Ludalia de integrar a las personas con discapacidad intelectual en la sociedad, “es fundamental, nos dice Consol, transmitirles la responsabilidad del buen uso del dinero: intentamos que sean conscientes de que las cosas tienen un valor y por ello cada uno debe pagar su entrada en Luz de Gas, igual que lo hacen para entrar al cine, hacer la compra o realizar cualquier actividad. Si todo el mundo paga por las cosas, debemos inculcarles a que ellos hagan lo mismo.”
La iniciativa de la discoteca ha supuesto un éxito rotundo, no solo por lo mucho que se disfruta de un ambiente totalmente normalizado y distendido sino porque se favorece de una forma natural, la creación de vínculos y relaciones interpersonales: “se trabajan de manera indirecta las habilidades sociales: ellos mismos son los primeros en esforzarse por relacionarse con los demás, hacerse entender y por gustar a otras personas Este es otro aspecto que ha salido claramente favorecido: la mejora de la autoimagen y el cuidado personal pues “es importante para todos aumentar nuestra propia estima y un buen punto de partida para hacerlo es mejorando nuestra imagen, no?”.
Además de esta participación en Luz de Gas, Ludalia lleva a cabo otras actividades de ocio y tiempo libre: “Desde hace tiempo venimos asistiendo de forma regular a los encuentros deportivos que disputa el club de básquet Joventut de Badalona. Estas salidas son muy intensas también porque en ellas se comparten triunfos y se lamentan derrotas, y de un modo u otro reforzamos el compañerismo y el sentimiento de pertenencia a un grupo.”
“Gestionamos también un Curso de Informática que se realiza en la Biblioteca Jaume Fuster. Los ordenadores se comparten entre dos personas durante las sesiones para incentivar el diálogo entre ellos, el trabajo en equipo y la defensa de sus propios intereses”. La Biblioteca es un marco ideal en el que Ludalia les invita a disfrutar de un recurso público que incentiva el hábito de lectura, y todo aquello que ofrece una biblioteca a toda la comunidad.
Otras actividades que vienen desarrollando desde hace años, se centran más en las artes escénicas en la escuela Eòlia+tricicle+dagoll.dagom; participan en la Nit Solidària que organiza dicho centro en el Teatro Victoria una vez al año, también en el Caixaforum de Barcelona de la cual se sienten tremendamente orgullosos no solo porque sea una actividad lúdica muy enriquecedora sino por el aprendizaje que supone la puesta en escena, la exposición al público, la constancia y la superación personal.
Durante el resto del año, coordinan visitas semanales al cine escogiendo películas que brinden la oportunidad de desarrollar un coloquio posterior y trabajar en él diferentes valores en función de la temática: la violencia, las relaciones humanas, el espíritu de lucha, etc”.
Por último, Consol aprovecha para felicitar al equipo que compone la Fundación. Como ella misma dice, los Monitores conforman el principal activo fundacional por su potencialidad humana y profesional: “todos los monitores son espléndidos” afirma con agradecimiento y satisfacción. En el gran debate sobre el voluntariado que existe en la mayoría de entidades sociales sin ánimo de lucro, la visión de Ludalia es reconocerse como fundación profesionalizada ofreciendo remuneración a todo su equipo de profesionales fijos sin dejar de lado el equipo de voluntarios que también son imprescindibles.
Entre ellos cuentan con una psicóloga social y clínica que además forman parte del Patronato de la Fundación y que ayudan a establecer líneas de actuación a padres y monitores sobre determinados aspectos en la educación de los jóvenes en situaciones quizá más conflictivas.
Desde Fundación Prevent pensamos que la plena integración en la sociedad de las personas con discapacidad debe afrontarse desde varios itinerarios: formativo, laboral, familiar y como no, al igual que la iniciativa social de Ludalia, desde un ocio inclusivo y normalizado.
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